García Hurtado de Mendoza
García Hurtado de Mendoza
García Hurtado de Mendoza y Manrique
, IV marqués de Cañete. Militar y conquistador. Nació en Cuenca en 1535 y murió en Madrid en 1609 a los 73 años de edad. Llegó a ser Gobernador de Chile y VIII Virrey del Perú.

Familia
Hijo de Andrés Hurtado de Mendoza, segundo marqués de Cañete y virrey del Perú, y de María Manrique, hija del conde de Osorno, pertenecía a una de las más importantes familias de la aristocracia castellana, en las que se contaban más de 30 títulos nobiliarios. Fueron siete hermanos.Sucedió en el marquesado a su hermano mayor Diego Hurtado de Mendoza, III marqués de Cañete, porque murió sin descendencia. Se casó con una dama de noble alcurnia llamada Teresa de Castro y de la Cueva. El marquesado lo heredó su hijo Juan Andrés Hurtado de Mendoza.
Inicios militares
En 1552 el joven noble huyó del hogar paterno a los 17 años para participar en las campañas militares del emperador Carlos I en Italia. Fue así como se incorporó en Málaga a la fuerza militar que partió hacia Córcega y también estuvo presente en el Sitio de Siena. Más tarde se unió, junto a sus hermanos, al ejército imperial de Carlos I, que luchó contra los franceses en Renty, (Bélgica).
Viaje a América
En 1557 su padre Andrés Hurtado de Mendoza, sería designado virrey del Perú, su hijo pidió acompañarlo y conforme a su calidad de noble, viajó acompañado por un numeroso grupo de asesores y soldados, entre ellos, Hernando de Santillán y Alonso de Ercilla. Asimismo, el joven García llevó consigo una guardia personal, innumerables implementos y 40 cabalgaduras para su uso.Durante el viaje a Perú coincidió con Jerónimo de Alderete, que había sido designado por el rey como sucesor de Pedro de Valdivia en la gobernación de Chile pero sucedió que Jerónimo enfermó y murió durante el viaje, y entonces su padre como virrey del Perú le nombró como nuevo gobernador de Chile, cuando solo tenía 21 años de edad, cargo en que estuvo hasta 1561, cuando su padre fue cesado como virrey de Perú.
Gobernador de Chile
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La ciudad colonial de Mendoza

Dicho nombramiento agradó a García y se informó de los problemas que existían en Chile, sobre todo el asunto de la rebelión indígena y la disputa grave entre Francisco de Aguirre y Francisco de Villagra por el puesto de gobernador de Chile.Al llegar a tierras chilenas, inmediatamente encarceló al anciano Francisco de Aguirre y a Francisco de Villagrán y sin siquiera pasar por Santiago, empezó a combatir a los indios araucanos comandados por Caupolicán, que tras aprender a cabalgar y a usar las armas quitadas a los españoles, les habían derrotado y casi expulsado de Chile.En repetidos combates, derrotó a Caupolicán en el fuerte de Quiriquinía: en agosto de 1557, pasó el río Bio-Bio, y nuevamente le derrotó en diciembre de 1557.Las numerosas batallas a campo abierto como Lagunillas, Millarapue, Villarepa y Puren fueron nuevas victorias a pesar del valor del enemigo.Mandó repoblar ciudades como Concepción, prefiriendo repoblar o fundar ciudades a reconstruir los fuertes que hiciera Valdivia. En 1558 fundó Cañete de la Frontera y repobló Santa María de Gaete.Hurtado de Mendoza envió además una expedición al estrecho de Magallanes, en la que se tomó posesión del territorio en nombre del rey y del gobernador. Trasladó Los Confines a las llanuras de Angol, cambiándole el nombre por Los Infantes o San Andrés de Angol (1559). En la región de Cuyo mandó fundar Mendoza (1561), y logró asentar la dominación española al norte del Biobío y Cuyo.En 1560 derrotó a Caupolicán II en Quiapu tras cuatro dias de lucha, el caudillo se suicidó antes de ser capturado. Finalmente, y tras nuevos combates, gran parte del territorio chileno fue asegurado para la corona, resistiendo en el sur algunas tribus.García Hurtado se caracterizó, porque dió un duro trato a los caciques capturados, ahorcando algunos o torturando antes de matar a otros como Millalauco.Físicamente era de complexión robusta, valiente y de carácter duro y demasiado orgulloso.Por su carácter, le salieron enemigos entre su gente y su descontrol como administrador de la hacienda real, hicieron que fuera sustituido (a la vez que su padre) en 1561.
Juicio en Lima
García regresó a Lima y se le sometió a Juicio de residencia por todas las arbitrariedades de su gobiernos (la entrega de encomiendas, el mal trato a los soldados, etc.).Fue el primer gobernador de Chile cuya actuación fue enjuiciada siguiendo las leyes castellanas. Según el tribunal era culpable de 196 cargos, pero dejaba a cargo de la Real Audiencia de Lima fallar en forma definitiva.Según esa sentencia, don García debía ser detenido allí, dándole la ciudad por cárcel, hasta que se justificase de todas las acusaciones o pagase las penas pecuniarias a que fuese condenado.
Vuelta a España
Volvió a Castilla y se entrevistó con Felipe II, gracias a la influencia de su familia, quedó en la corte formando parte de la Guardia Real. Fue embajador ante el duque de Saboya en 1575 y sirvió en la campaña de 1580 en Portugal.
Virrey de Perú
Felipe II le nombró en julio de 1588 virrey del Perú donde ejercería su cargo de 1589 a 1596.Partió de Sanlúcar de Barrameda en marzo de 1589, y llegó al Callao, en noviembre de 1589 después de una larga travesía. García Hurtado de Mendoza fue recibido en la ciudad de Lima con pompa extraordinaria el 6 de enero de 1590.Fue acompañado de su esposa, que resultó ser así la primera virreina que radicó en el Perú. Les acompañó un crecido séquito, conformado por caballeros, damas, pajes y criados.
El auge de la minería
En 1590 se descubrieron los yacimientos de plata de Orcococha, en la sierra central del Perú. Pronto se difundió la fama de su riqueza, y acudieron muchos españoles para instalarse en el lugar, pese a lo áspero del territorio. El virrey decidió entonces fundar allí una población, que fue Castrovirreyna, llamada así en homenaje a su esposa Teresa de Castro (1591).También tuvieron notable rendimiento las minas de azogue o mercurio de la vecina Huancavelica, metal este fundamental para la obtención de la plata por el método de la amalgamación.También se empezaron a explotar varias minas de oro, y se intensificó la labor en otras, como las del cerro de Zaruma (en el actual Ecuador). Este auge minero permitió el envío a España de enormes remesas de dinero.
Recaudación para la Corona
Por entonces, la corona española de Felipe II se hallaba en bancarrota por los gastos extraordinarios realizados para equipar la Armada Invencible. Asimismo, el rey seguía empecinado en someter a Francia e Inglaterra y a los protestantes de Flandes y Alemania, y ante la falta de recursos, emitió una real cédula en 1589 donde pidió un “servicio” o donativo gracioso a todos sus súbditos. En un principio García Hurtado quiso diferir el cumplimiento de dicha cédula debido la crítica situación que afrontaba el Perú luego de sufrir una mortífera peste y los estragos del terremoto de Lima de 1586, pero al fin ordenó a las autoridades locales proceder a cobrar el donativo.La suma recaudada llegó a ser muy cuantiosa, destacando la contribución de los empresarios mineros de Huancavelica y Potosí.
Con aquella misma finalidad, se reimplantó el impuesto de la alcabala sobre las mercancías, hecho que provocó en Quito el “motín de las alcabalas” de 1594, que rápidamente fue sofocado.
Otros impuestos que se comenzaron a cobrar fueron el de almojarifazgo, la avería, composición de tierras y licencias a extranjeros.En carta fechada en El Escorial, el rey Felipe II agradeció lisonjeramente la generosidad del virrey y de sus súbditos.
La guerra de Arauco
Al arribar nuevamente al Perú tras más de dos décadas de ausencia, el cuarto marqués de Cañete comprobó que aun permanecían en pie los dos frentes bélicos que había dejado en Chile.El virrey mandó en forma oportuna la mayor ayuda posible, enviando en primer término al almirante Hernando de Lamero de Andrade con 250 soldados de refuerzo, que unidas a las fuerzas del gobernador Alonso de Sotomayor, pasaron a la ofensiva y obtuvieron sobre los araucanos la victoria de Marigueñu. Pero la victoria no sería la definitiva.Años más tarde García Óñez de Loyola afrontaría un alzamiento general de araucanos del que él mismo sería una de las víctimas (desastre de Curalaba, diciembre 1598); pero para entonces García Hurtado de Mendoza ya no era virrey del Perú.
La victoria sobre el corsario Richard Hawkins
Frente a la amenaza de navíos extranjeros que se aproximaban al litoral, el virrey consideró necesario construir una sólida defensa Se enfrentó con éxito la incursión del corsario inglés Richard Hawkin, que en 1593, había salido de Plymouth, a bordo de La Linda (The Dainty), y seguido por otras dos embarcaciones, rumbo a las colonias españolas. Cuando Hawiking llegóa a Valparaiso, el virrey ordenó alistar a la armada a 500 hombres que zarparon en tres navíos, bajo el mando de su cuñado Beltrán de Castro y de la Cueva. De Castro sorprendió a Hawkins frente a Atacames, cerca de la línea ecuatorial. Hawkins, fue herido gravemente, con muchos de sus hombres muertos y su navío seriamente averiado, se rindió bajo la promesa de un salvoconducto fuera del país para él y su gente. Hawkins fue enviado a España y puesto preso, primero en Sevilla y luego en Madrid. En 1602 fue liberado, retornando entonces a Inglaterra, donde fue nombrado caballero en 1603.
Expedición a Oceanía
En 1595 se organizó la expedición de Álvaro de Mendaña a la Polinesia y la Melanesia que partió del puerto del Callao. La expedición descubrió las islas de las Marquesas de Mendoza, Puka-Puka, Niulakita, Tinaluka, Santa Cruz y otras menores; concluyó este viaje en el puerto de Cavite en Filipinas.La expedición estaba compuesta por cuatro buques y 387 personas. A bordo iban numerosas mujeres (entre ellas Isabel Barreto, la esposa de Mendaña, que era limeña de nacimiento) ya que su fin era colonizar las islas Salomón, que el mismo Mendaña había descubierto en 1567.Una epidemia de malaria causó la muerte de varios españoles, entre ellos el mismo Mendaña. Antes de morir, Mendaña nombró como general de la expedición a su cuñado Lorenzo Barreto y legó su título de gobernador de las islas Salomón a su esposa Isabel Barreto. Poco después falleció también Lorenzo y entonces Isabel Barreto reclamó para sí el título de Adelantada de la Mar del Sur, que le fue reconocido y que la convirtió en la única mujer de la historia con tal título.
Fin de su gobierno
García Hurtado de Mendoza solicitó permiso para regresar a España, debido a los achaques físicos que no le dejaban cumplir con solvencia sus deberes. En Cartagena de Indias, García tuvo la desdicha de perder a su esposa.En total, García Hurtado de Mendoza gobernó seis años y medio, y no obstante las críticas que recibió tanto dentro del Perú como en el seno mismo del Consejo de Indias, su mandato mereció el reconocimiento de las autoridades cortesanas.

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Fuentes
Hechos de Don García Hurtado de Mendoza. Cristóbal Suárez de Figueroa
Biografía de García Hurtado de Mendoza. Pueblosoriginarios.com
García Hurtado de Mendoza. Mcnbiografías.com

Editor: FRB