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Baldomero Espartero. Retrato de José Casado de Alisal
Baldomero Espartero
, militar y político. Nació en Granátula de Calatrava (Ciudad Real) en 1793 y murió en Logroño en 1879 a los 85 años de edad.
Alcanzó el grado de general y ostentó los títulos de príncipe de Vergara, duque de la Victoria, duque de Morella, conde de Luchana y vizconde de Banderas, todos ellos en recompensa por su labor en el campo de batalla, en especial en la Primera Guerra Carlista. Además, ejerció el cargo de virrey de Navarra (1836).
Familia
Su padre era un humilde carpintero constructor de carruajes, y era el menor de ocho hermanos, tres de sus hermanos fueron religiosos y una hermana, monja clarisa. Después de su regreso de América en 1827 contrajo matrimonio con María Jacinta Martínez de Sicilia, rica heredera de Logroño y gracias a la cual se convirtió en un hacendado. No tuvo descendencia.
Formación
En Granátula recibió clases de latín y humanidades con un preceptor de Gramática. Cursó sus primeros estudios oficiales en el Seminario dominico de Almagro y obtuvo el título de Bachiller en Artes y Filosofía.Su padre había encauzado su formación para un destino eclesiástico pero la Guerra de la Independencia lo arrastró desde muy joven al frente de batalla, que no abandonó hasta veinticinco años después.
Trayectoria militar
Guerra de la Independencia
En 1808 se alistó voluntario en el ejército para formar parte de las fuerzas que combatieron a los franceses tras el levantamiento del 2 de mayo en Madrid en el inicio de la Guerra de la Independencia.Fue alistado en el Regimiento de Infantería Ciudad Rodrigo en calidad de Soldado Distinguido, grado que adquirió por haber cursado estudios universitarios.Participó en la Batalla de Ocaña y por su condición de universitario le permitió formar parte del Batallón de Voluntarios Universitarios que lo llevó hasta Cádiz donde cumplía su unidad funciones de defensa de la Junta Suprema Central.Sitiado por los ejércitos franceses desde 1810, fue espectador de primera línea de los debates de las Cortes de Cádiz en la redacción de la primera constitución española, lo que marcó su decidida defensa del liberalismo y el patriotismo.La formación universitaria de Espartero le permitió ser seleccionado para ingresar en la recién creada Academia Militar de Sevilla.
Guerra de las colonias
Terminada la Guerra de la Independencia y deseoso de proseguir su carrera militar, se alistó siendo teniente en 1814 en el Regimiento Extremadura, embarcando en la fragata Carlota hacia América para reprimir la rebelión independentista de las colonias.El Regimiento Extremadura se dirigió hacia el Perú desde Panamá. Llegaron al puerto de El Callao y se presentaron en Lima, con la orden de sustituir al Marqués de la Concordia como virrey del Perú por el general Joaquín de la Pezuela, victorioso en la zona.Los ascensos de Espartero por acciones de guerra fueron constantes. En 1823 era ya coronel de Infantería a cargo del Batallón del Centro del ejército del Alto Perú y ese año el victorioso Espartero fue ascendido a brigadier otorgándosele el mando del Estado Mayor del Ejército del Alto Perú.Su actividad en la campaña americana fue febril y destacada por sus conocimientos en topografía y construcción de instalaciones militares, su capacidad de actuar rápido y con pocos efectivos, la virtud de movilizar con prontitud tropas y la autoridad que le reconocían sus soldados.En 1825 tras el desastre de Ayacucho, fue hecho prisionero por orden de Simón Bolívar. Liberado, regresó a España con un numeroso grupo de compañeros de armas que fueron conocidos como los ayacuchos.
Primera Guerra Carlista.
A la muerte de Fernando VII, Espartero apoyó la causa de Isabel II y de la regente María Cristina de Borbón frente al hermano del difunto rey Fernando, Carlos María Isidro.María Cristina adoptó en los primeros días de gobierno cambios en el ejército para eliminar a los elementos carlistas. Espartero que le era fiel, fue nombrado comandante general de Vizcaya en 1834. Participó en el frente norte durante la Primera Guerra Carlista, desempeñando un destacado papel.Durante la primera guerra carlista el general Espartero dio muestras de sus cualidades como militar, entre las que destacaban su valentía -que fue lo que más contribuyó a convertirlo en un héroe nacional, especialmente tras su victoria en la batalla de Luchana-, su honestidad y el interés por los hombres que estaban bajo sus órdenes.Su victoria en la batalla de Luchana "puso el nombre de Espartero en labios de todo el mundo, al menos en la España liberal, y lo convirtió en objeto de pinturas, innumerables artículos en periódicos, de discursos parlamentarios y también de conversaciones de café. Para el pueblo se convirtió en la «Espada de Luchana», y posteriormente recibió el título de conde de Luchana"Los éxitos militares logrados lo catapultaron finalmente a ser nombrado general en jefe del Ejército del Norte y virrey de Navarra, en sustitución de Fernández de Córdoba.
El abrazo de Vergara
El abrazo de Vergara que puso fin a la Guerra Carlista
El abrazo de Vergara que puso fin a la Guerra Carlista

Después de Luchana, la guerra carlista tocaba a su fin. Las fuerzas leales a Isabel II eran superiores en número y capacidad operativa. Desde Bilbao, Espartero se trasladó por el norte del País Vasco hasta Navarra, concentró y organizó a las tropas, se dirigió al Maestrazgo y se vio obligado a enfrentarse con la denominada Expedición Real encabezada por el pretendiente carlista, último intento de éste de conquistar Madrid y obtener la victoria en la guerra. Espartero les alcanzó a las puertas de la capital, donde se libró la batalla de Aranzueque con victoria del general "isabelino".El acuerdo entre Espartero y Maroto sellado con el "abrazo de Vergara" el 31 de agosto de 1839 consistía en que los carlistas depondrían las armas a cambio de que los oficiales y soldados de su ejército se incorporaran al ejército regular y que los fueros de Guipúzcoa, Alava, Vizcaya y Navarra serían respetados por el gobierno.Los homenajes y agradecimientos públicos y privados convencieron a Espartero de que la popularidad obtenida era un equipaje muy valioso para alcanzar el poder político.
Trayectoria política
Vivió en Cádiz el nacimiento del liberalismo español, senda que no abandonaría jamás.Siempre mostró una lealtad total a la reina Isabel II, hasta el punto de que al final del bienio progresista no quiso encabezar la resistencia al golpe moderado porque eso podría poner en peligro a la monarquía isabelina.En su actuación como político también influyó su condición de militar pues siempre pensó que la vida política podía manejarse militarmente.
Espartero regente de España (1840-1843)
Espartero fue elegido el 8 de marzo de 1841 regente único del Reino por las Cortes Generales frente a Agustín Argüelles y pasando a presidir el Consejo de Ministros.La fortaleza del general le permitió alcanzar la Regencia, pero ya se había enemistado con una parte significativa del Partido Progresista que veía en el general un autoritarismo latente, teniendo que haber utilizado incluso parte de los votos moderados para alcanzar la regencia única.Su modo de gobernar personalista y militarista provocó la enemistad con muchos de sus partidarios. Esta situación de tensión interna entre los progresistas fue aprovechada por los moderados con el levantamiento de O'Donnell en 1841, que se saldó con el fusilamiento de algunos destacados y apreciados miembros del ejército, como Diego de León.En 1843 se vio obligado a disolver las Cortes, ante la hostilidad de las mismas. Narváez y Serrano encabezaron un pronunciamiento conjunto de militares moderados y progresistas, en el que las fuerzas propias del regente se pasaron al enemigo en Torrejón de Ardoz.
Exilio en Inglaterra (1843-1848)
Tras huir por El Puerto de Santa María, en 1843 marchó al exilio a Inglaterra. Las nuevas autoridades ordenaron que, de ser hallado en la península, fuera "pasado por las armas" sin esperar otras instrucciones.En Inglaterra Espartero vivió una vida austera, aunque era agasajado constantemente por la Corte británica y toda la nobleza. No perdió de vista la política española y, sin duda, buena parte de las acciones civiles y militares de los progresistas en este periodo contaron con su beneplácito.Espartero fue recibido en Inglaterra con gran efusión, ya que su fama no se limitaba a España, pues había sido condecorado por varios monarcas extranjeros. Fue recibido en audiencia por la reina Victoria en 1843 y el alcalde de Londres organizó una cena en su honor en la Mansion House, durante la cual pronunció un discurso.Durante su exilio en Londres, todas las esperanzas de los progresistas fueron puestas en él. Era su salvador, su ídolo; no podían contemporizar con los moderados, porque habían condenado al ostracismo al ídolo del pueblo llano.En un intento de reconciliación por parte de la reina Isabel II en 1847, lo nombró senador y, poco más tarde, embajador plenipotenciario en Gran Bretaña.En 1848 restituido en sus honores regresó a España, refugiándose en Logroño y abandonando la vida pública.
Bienio progresista
Reapareció en la vida pública en el bienio progresista de 1854-1856 junto a Leopoldo O'Donnell después del triunfo de la revolución de 1854. Durante esos dos años fue nuevamente presidente del Consejo de Ministros de España. En ese periodo se redactó una nueva constitución que no llegó a entrar en vigor y se la conoce como la nonnata.
Retiro en Logroño (1856-1879)
Tras abandonar definitivamente el gobierno del Bienio Progresista, Espartero jamás tuvo intención de volver. Cualquiera que se aproximase a tener noticias, recibir consejo, informarse para una obra histórica, era bien recibido. El mismo era consciente de que su tiempo había pasado, pero disfrutaba de la compañía de antiguos compañeros de armas, diputados liberales, nobles ingleses que pasaban por España visitándole para recordar los tiempos del exilio en Inglaterra.
Alteza real
Destronada Isabel II por la revolución de septiembre de 1868, un sector de progresistas y el propio general Prim le pidieron que aceptase la corona de España, pero él la rehusó, alegando motivos de edad y de salud.Elegido Amadeo I de Saboya como Rey de España, le concedió el título de Príncipe de Vergara, con tratamiento de alteza real.
Publicaciones
Entre sus escritos políticos se encuentran los bandos "Sobre la prohibición de vender efectos militares" (1838) y "El General en Jefe de los Ejércitos reunidos a los habitantes de Navarra y Provincias Vascongadas" (1838), sobre la organización del ejército de reserva, "Exposición a S.M. la Reina Gobernadora sobre los sucesos de Sevilla" (1838) y "Representación a S.M. sobre el ejército de reserva de 40.000 hombres (1838). En 1846 apareció en Madrid Espartero: Páginas contemporáneas, escritas por él mismo; precedidas de un prólogo por Eduardo Chao.
Condecoraciones
Las acciones desarrolladas en el Pais Vasco durante la Primera Guerra Carlista le valieron dos Laureadas de San Fernando y la Gran Cruz de Carlos III.Por la firma del acuerdo de paz la reina Isabel le concedió el título de duque de Morella y el Toisón de Oro.El final victorioso de la guerra carlista le valió el título de grande de España y duque de la Victoria, amén del de vizconde de Banderas. Muchos años más tarde, el rey Amadeo I le concedió también el de príncipe de Vergara.
Memoria histórica
El funeral del general fue sufragado por el Estado y sus restos recibieron el protocolo de un capitán general.Poco después se le erigió en Madrid una estatua sufragada con fondos públicos, que "representase al insigne Príncipe de Vergara como pacificador de España, título que condensa todas sus altas dotes.Una de las primeras decisiones que tomaron las autoridades franquistas tras el final de la Guerra Civil Española de 1936-1939 fue cambiar el nombre de la calle Príncipe de Vergara por la de general Mola.Poco es lo que queda: algunas estatuas; algunos nombres de calles...; una estación de Metro -Príncipe de Vergara- en Madrid.En Bilbao, lugar donde se produjo su única gran victoria, nada queda: el primer ayuntamiento democrático dirigido por el PNV renombró la calle de Espartero en favor de uno de sus propios héroes nacionalistas, Juan Ajuriaguerra.En memoria de Espartero se construyeron monumentos, como las conocidas esculturas ecuestres de Madrid ,Granátula de Calatrava (Ciudad Real) su ciudad natal y en Logroño.Según Adrian Shubert, "Espartero ha sido borrado de la memoria histórica española".
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Fuentes
Baldomero Espartero. Wikipedia
Baldomero Espartero. Mcnbiografías.com
Editor: FRB