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Angel Crespo. Foto ciudad-real.es

Ángel Crespo Pérez de Madrid, profesor, poeta, ensayista, traductor y crítico de arte. Nació en Ciudad Real en 1926 y murió en Barcelona en 1995 a los 69 años de edad. Fue una figura clave del panorama cultural español de los años 50 y 60 del siglo XX, pero fue relegado al olvido a raíz de su voluntario retiro a Puerto Rico en 1968, por divergencias con la estrategia del PCE, donde militaba.


Familia


Nació en el seno de una familia de medianos agricultores y pasó su infancia entre Alcolea de Calatrava y Ciudad Real, donde su madre tenía las fincas, su padre, Ángel Crespo Crespo, era funcionario de telégrafos. La conexión con la naturaleza marcará su vida y se notará en su obra. En 1956 se casó con María Luisa Madrilley, de quien se divorció años más tarde. En 1957 nació su hijo Ángel. En 1961 conoció a Pilar Gómez Bedate, catedrática de Literatura Española de la Universidad Pompeu Fabrá con quien se casó años más tarde.
Formación
Los tres años de la Guerra Civil los pasó en Ciudad Real, sin asistir a la escuela y recibiendo lecciones en casa, por parte de un amigo de sus padres que era profesor de francés que estaba refugiado en su casa y además le enseñó francés. Al terminar la guerra estudió bachillerato, entre lecturas de Salgari, Verne y Rice Burroughs. Leyó a los clásicos castellanos Rubén Darío, Berceo, Espronceda y el Duque de Rivas. Tras terminar el bachillerato, en 1943, se fue a Madrid a estudiar Derecho y obtuvo el título de abogado en 1948. Estudió los ismos, leyó a Dante y a poetas modernos franceses e italianos y se interesó por el esoterismo. A finales de los 60 se doctoró en la Universidad de Upsala (Suecia), con una tesis sobre El moro expósito del Duque de Rivas. Fue un gran políglota que llegó a dominar las lenguas latina, italiana, francesa, portuguesa, romanche e inglesa.

Inicios poéticos
Comenzó a escribir poesía y la publicaba en los periódicos de la provincia. Tradujo en tercetos encadenados fragmentos de las Geórgicas de Virgilio. Su tío le regaló la antología Poesía española 1915-1931 y empezó a sentirse atraído por el surrealismo y el creacionismo. En Madrid, descubrió el Postismo cuando se publicó su primer Manifiesto, en 1945, y entró en relación con sus fundadores Eduardo Chicharro, Carlos Edmundo de Ory y Silvano Sernesi. Aquí encontró una renovación con relación a la poesía que se estaba escribiendo en España.
Crítico de arte
Comenzó a escribir crítica de arte y en 1948, en colaboración con Ory, organizó la exposición 16 Artistas de Hoy en la Galería Bucholz de Madrid.
Abogacía
Al volver licenciado de la mili en 1949, se refugió en Alcolea de Calatrava para preparar oposiciones a Notarías pero no las aprobó y en 1950, ya de vuelta en Madrid, empezó a trabajar como abogado y se implicó cada vez más intensamente en la vida cultural madrileña y se dedicó a escribir poesía. En 1963 abandonó la profesión de abogado.
Vida cultural
Publicó su primer libro titulado, Una lengua emerge. Fue el primer libro de lo que se ha llamado su realismo mágico.
En 1950, con Gabino Alejandro Carriedo y Federico Muelas fundó y codirigió la revista de poesía El pájaro de paja (1950-1954) y él solo, en 1951, fundó y dirigió la revista Deucalión (1951-1953), patrocinada por la Diputación de Ciudad Real. A lo largo de la década de los 50 continuó con la crítica de arte y publicó siete libros de poesía que constituyen la etapa de su realismo mágico. Asistió a los congresos poéticos de Segovia (1952), Salamanca (1953) y Santiago de Compostela (1954) y se convirtió en una figura destacada en la renovación de la cultura española de la posguerra.

Estancias en el extranjero y docencia
En la década de los 50 pasó una temporada en Portugal y comenzó a publicar sus traducciones de Fernando Pessoa con una selección de los Poemas de Alberto Caeiro. En 1963 viajó a Italia por primera vez y la experiencia de este viaje –que influirá de una manera determinante en su poesía, le animó a dejar su profesión de abogado y a emprender una nueva vida, lejos de los acosos de la policía franquista y de las desavenencias con sus compañeros de partido. En 1967 aceptó la invitación de la Universidad de Puerto Rico para enseñar en su Departamento de Humanidades, y se trasladó a este país junto con su nueva esposa, también invitada por la Universidad para enseñar Literatura Comparada. La nueva etapa de la vida de Ángel Crespo, hizo que no regresara a España hasta que hubo una Constitución democrática, su vida fue muy cosmopolita pues teniendo siempre como base a Puerto Rico, fue profesor Invitado en las universidades de Leiden, Venecia y Washington; y dio también conferencias en diversos lugares y países, siendo invitado como poeta a congresos Internacionales y, en fin, formó parte de la comunidad de los humanistas modernos.
Militancia política
Durante los años 60, Ángel Crespo, se implicó en la lucha clandestina contra la dictadura, se preocupó por el realismo y escribió una poesía de intención comprometida, aunque rechazó la estética marxista, militó en el PCE hasta 1968.
Fue una figura clave del panorama cultural español de los años 50 y 60 del siglo XX, pero fue relegado al olvido a raíz de su voluntario retiro a Puerto Rico en 1968 a causa de los críticos del Partido Comunista en el que militaba, agobiado por la situación política de aquellos años y por la lucha estética, ya que se defendía a ultranza el realismo de corte marxista y él no admitía un realismo panfletario

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Para promover sus puntos de vista fundó y dirigió, con Gabino Alejandro Carriedo, la revista Poesía de España (1960-1963), donde publicó a los poetas con cuya concepción del realismo está más de acuerdo. En 1962 fundó y dirigió hasta 1970 la Revista de Cultura Brasileña, patrocinada por la embajada del Brasil en Madrid y en ella dio a conocer a los lectores españoles la floreciente cultura brasileña y difundió las posiciones de su vanguardia, entre ellas la poesía concreta. En 1966 publicó, Docena florentina, libro en el que persiste el punto de vista comprometido pero que utiliza un lenguaje decididamente moderno y lleno de referencias culturales. Su obra poética ha sido traducida, entre otras lenguas, al italiano, portugués, francés, griego, sueco y alemán. También fue un destacado traductor, especialmente de Dante Alighieri, de quien vertió en tercetos encadenados La Divina Comedia, pero también del Cancionero de Francesco Petrarca y del gran poeta portugués Fernando Pessoa. Se cuentan asimismo en su haber excelentes versiones de la Chanson de Roland, de las Memorias de Giacomo Casanova, de Eugénio de Andrade, de João Cabral de Melo Neto, de Guimarães Rosa, de Cesare Pavese y de Maragall, por no hablar de otras traducciones ocasionales dispersas en las numerosas revistas en las que colaboró.
Regreso a España
En 1988 regresó definitivamente a España y se instaló en Barcelona, donde fue Profesor Invitado en la Universidad Central y la Autónoma, y finalmente nombrado Profesor Emérito en la Universidad Pompeu Fabra. Murió en Barcelona en 1995 a los 69 años de edad. Durante los años de Barcelona alternó la vida en esta ciudad con largas temporadas en Calaceite, (Teruel) donde revivió los contactos con la naturaleza de sus orígenes y donde volvió a escribir una poesía en que se refleja esta relación. Está enterrado en el cementerio de Calaceite.
Critica a su obra
Escribió un texto autobiográfico titulado “Mis caminos convergentes” y, durante varios años unos diarios de los cuales se han publicado Los trabajos del espíritu (1971-1972 y 1978-1979), escritos en Suecia, Puerto Rico, Italia y España y ricos en reflexiones personales sobre, por ejemplo, la poesía de Dante, la literatura en lenguas minoritarias o la experiencia cotidiana del autor y sus amistades. Su obra poética, muy compleja, no se adscribe fácilmente a ninguna tendencia concreta, de forma que los críticos han tenido dificultades para encuadrar a Crespo en algunas de las corrientes de la poesía de posguerra. Su verso cuenta con una rica sonoridad propia de quien poseía un oído musical excepcional, y resulta imaginativo y onírico. Emplea un rico simbolismo y se alimenta, ya desde sus mismos orígenes, de materiales de muy distinta procedencia: lo biográfico, lo cotidiano, la tradición cultural y lo mítico.
Crespo enfrentó las limitaciones del lenguaje para expresar una realidad intuida más allá del mismo y mediante procesos de simbolización trasciende la dimensión arbitraria y convencional del signo literario para albergar una concepción de la realidad (mundo y yo) progresivamente más amplia y unitaria.
La lírica crespiana se inscribe con facilidad en el contexto internacional de la lírica de su tiempo por asumir tradiciones culturales muy variadas.

Reconocimientos honoríficos
  • Premio de los Lectores y Libreros italianos por su traducción de la Comedia de Dante Medalla de Oro della Nascita di Dante de la ciudad de Florencia;
  • Medalla de Plata de la Universidad de Venecia;
  • Premio Nacional de Traducción por su versión del Cancionero de Petrarca, en 1984; Premio Ciudad de Barcelona de poesía en castellano por su libro poético El bosque transparente;
  • Premio Nacional a la obra de un traductor, en 1993
  • En 1998 se creó el Premio de Traducción Ángel Crespo, patrocinado por la Asociación de Escritores y por el Gremio de Editores de Cataluña.
  • Su archivo y biblioteca fueron a parar a la Fundación Jorge Guillén por expreso deseo testamentario.

Tesis doctoral. La Búsqueda de lo sagrado en la poesía de Ángel Crespo . Ardanuy López, Jordi Universitat Pompeu Fabra. Departament d'Humanitats
Para situar la obra de Angel Crespo. Pilar Gómez Debate. insula.esBiografía de Ángel Crespo. enciclopedia.us.esBiografía de Angel Crespo. Cervantes.es
Editor: FRB