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Álvaro de Luna con la capa de la Orden y cruz de Santiago al pecho, del retablo de Sancho de Zamora en la capilla de Santiago en la catedral de Toledo. Commons
Álvaro de Luna
, fue condestable de Castilla, Gran Maestre de Santiago, y valido del rey Juan II de Castilla. Nació en Cañete (Cuenca) en 1390 y murió en Valladolid en 1453 a los 63 años de edad. El título de condestable de Castilla fue creado por el rey Juan I de Castilla en1382 en sustitución del de Alférez Mayor del Reino. El condestable era, pues, el máximo representante militar del Rey en ausencia del mismo.

Familia
Era hijo ilegítimo del copero mayor de Enrique III, Álvaro Martínez de Luna, un noble aragonés y de María de Cañete, quedó huérfano a los siete años y entonces le protegió su tío Pedro de Luna, arzobispo de Toledo.Contrajo un primer matrimonio con Elvira de Portocarrero, no habiendo sucesión de este matrimonio. Estando casado con Elvira, tuvo una hija fuera de matrimonio llamada María de Luna, señora de Cornago.Después de enviudar de Elvira, tuvo un hijo natural con Margarita Manuel, Pedro de Luna, señor de Fuentidueña.Contrajo un segundo matrimonio con Juana Pimentel, condesa de Montalbán. De este matrimonio nacieron:Juan de Luna y Pimentel (1435-1456) y María de Luna y Pimentel, (1432-1497).
Introducción en la Corte
Siendo muy joven fue introducido en la corte como paje por su tío Pedro de Luna, arzobispo de Toledo. Álvaro ejerció pronto una gran ascendencia sobre Juan II, entonces un niño.Cuando la regencia quedó en manos de la madre del rey, Catalina de Lancáster, Álvaro supo maniobrar para convertirse en una persona muy importante en la corte y para que el joven rey le tuviera en una alta consideración, porque Álvaro era también un maestro en todos los talentos que el rey admiraba: era un aceptable caballero, un habilidoso lancero, buen poeta y elegante prosista.
Apogeo
A partir de su huida junto al rey desde Talavera de la Reina al castillo de Montalbán, en noviembre de 1420, cuando tras el golpe de Tordesillas había quedado aquél poco menos que preso de su primo Enrique de Aragón y hasta la pérdida de la confianza del rey, Álvaro de Luna fue la figura central de la Castilla de su época.Frente a los infantes de Aragón y la gran nobleza terrateniente, Álvaro de Luna forjó una alianza con la pequeña nobleza, las ciudades, el bajo clero y los judíos, que se oponían a la oligarquía nobiliaria castellana y a los Infantes de Aragón, que defendían los tradicionales intereses políticos y económicos de su familia en Castilla.La vida de Álvaro de Luna por esta época fue una constante de expulsiones de la corte por parte de facciones victoriosas, y su retorno cuando la facción vencedora se disgregaba.
Condestable de Castilla
En 1423 fue promovido Álvaro de Luna al cargo de condestable de Castilla, en atención a la enérgica política ejercida contra el infante don Enrique, cuando logró que el rey abriera un proceso al anterior condestable Ruy López Dávalos y aprovechándose de su huida a Aragón por su apoyo a Enrique, Álvaro de Luna se apropió de su patrimonio y de sus títulos.El título de condestable de Castilla fue creado por el rey Juan I de Castilla en1382 en sustitución del de Alférez Mayor del Reino. El condestable era, pues, el máximo representante militar del Rey en ausencia del mismo.También tuvo grandes fracasos, cuando fue solemnemente expulsado y desterrado a Ayllón en 1427 por los infantes de Aragón y una coalición de nobles descontentos con su favoritismo. Álvaro de Luna consiguió retornar a la corte cuando culminó de forma victoriosa una larga guerra con Aragón, iniciada en el verano de 1429, expulsando a los infantes aragoneses de Castilla.
Gran Maestre de la Orden de Santiago
En 1445, en la batalla de Olmedo, fue herido de muerte el infante Enrique de Aragón, y el favorito, Álvaro, le sucedió en su título de Gran Maestre de la Orden de Santiago.En ese momento, su poder parecía incontestable. Sin embargo, se basaba en el afecto que le dispensaba el rey. Eso cambió cuando la segunda esposa del rey, Isabel de Portugal, madre de Isabel la Católica, temerosa del inmenso poder del Condestable, conocedora de sus intrigas, abusos y ciertos asesinatos dispuestos por él, urgió con insistencia a su marido a prescindir del favorito.
Caída
En 1453, el rey Juan II cedió. En abril, fue detenido el condestable por orden del rey en Burgos, y fue trasladado al Castillo de Portillo. Su esposa Juana de Pimentel y su hijo Juan de Luna, se refugiaron en Escalona desde donde pidieron ayuda al Papa, por ser la Orden de Santiago protegida papal. En abril Juan II partió desde Portillo hasta Fuensalida para sofocar la rebelión de los partidarios del condestable.
Muerte
En junio fue trasladado a Valladolid donde fue juzgado y condenado en un manido juicio que no fue más que una parodia de la justicia. Fue decapitado en cadalso público en la plaza Mayor de Valladolid el 2 de junio de 1453. En 1658 el Consejo de Castilla le declaró inocente de los muchos crímenes, excesos, delitos, maleficios, tiranías y cohechos por los que había sido juzgado .
Sepultura
La gente de Valladolid y algunos nobles llevaron su cuerpo a enterrar al convento de San Francisco. Más tarde, fueron trasladados a la ciudad de Toledo, donde recibieron tierra definitivamente en la suntuosa capilla de la catedral, llamada de Santiago, construida a sus expensas, donde yacía enterrado su hermano el arzobispo don Juan de Cerezuela, y reposarían después los restos de su mujer, Juana Pimentel, y otros miembros de su familia.
Álvaro de Luna en la historiografía
El papel de Álvaro de Luna ha sido objeto de controversia durante siglos. Para el padre Juan de Mariana no era más que un noble ambicioso, en busca constante de su propio interés. Para la mayoría de historiadores, fue un leal servidor de su rey, interesado en reforzar la autoridad real frente a la anarquía nobiliaria. Por supuesto que buscó su propio beneficio, pero su supremacía fue sin duda mejor que el dictado de los avariciosos nobles.Se ha especulado en abundancia acerca de la íntima amistad que unía al rey con Álvaro; intelectuales de la talla de Gregorio Marañón han sostenido con solvencia que mantenían relaciones homosexuales.
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Álvaro de Luna escribió el libro Virtuosas e claras mujeres en defensa de las mujeres y contra el moralismo misógino de ''El Corbacho'' o Pere Torrelas.

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Fuentes
Álvaro de Luna. Wikipedia
Ayllon en la Historia Medieval. Alvaro de Luna
Biografía de Álvaro de Luna castillosdejirm.comEditor: FRB